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Inteligencia Positiva

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La semana pasada, en clase de Coaching NeuroCaligráfico, uno de nuestros alumnos tuvo un pequeño desliz que ha dado pie al título de este artículo.

Te lo cuento…

Ante mi pregunta de cuáles eran los tres pilares en los que se basaba la PNC o Programación NeuroCaligráfica, mi querido Alfonso (a quien suelo llamar Alfonsiete, de forma cariñosa), cruzó dos términos.

Él ha cursado con nosotros el Máster en Inteligencia Emocional con PNC y uno de los pilares era la Psicología Positiva. Pues mezcló conceptos y dijo, bien contento que la Inteligencia Positiva era uno de esos pilares.

Todos reímos (él más que nadie) por el aparente error, totalmente comprensible. Las palabrejas se las traen, pues la respuesta correcta era: autosugestión, psicología positiva y grafotransformación. Así que era normal equivocarse.

Terminada la clase, me quedé pensando en la anécdota que habíamos vivido. Y al cabo de unos minutos llegué a la conclusión, una vez más, de que Alfonsiete es un genio y un visionario.

¡Lo había dicho bien! Es más, había creado un concepto digno de ser estudiado en las mejores universidades: Inteligencia Positiva.

No me he fumado nada raro. Déjame que te cuente cómo llegué a esa conclusión y verás como al final estarás de acuerdo conmigo.

El caso es que la semana pasada hablamos de creencias limi-tontas como una forma graciosa de hablar de las creencias limitantes, aquellas que nos desempoderan y nos hacen creer que no servimos, que no valemos, que no somos dignos de amor…

Y esta semana tocaba hablar de lo contrario: las creencias empoderantes. Encontrar el significado a esta expresión es bastante sencillo: son aquellas ideas que tenemos sobre nosotros mismos, sobre los demás y sobre la vida que nos hacen creer que sí podemos, que sí valemos y que sí merecemos.

Piensa en lo siguiente: las creencias empoderantes son propias de alguien positivo y optimista. Dicho de otra forma: cuantas más creencias tengas de este tipo, más positivo te vuelves.

Por otro lado, las creencias empoderantes te empujan a la acción. Si crees que puedes hacer algo es mucho más probable que lo intentes que si crees que no puedes. De ahí la conocida frase que supuestamente dijo Henry Ford:

Tanto si crees que puedes como si crees que no puedes, estás en lo cierto”.

Sumemos dos más dos: si las creencias empoderantes te vuelven más positivo y además te empujan a la acción (por lo que será más fácil que consigas lo que te propones que si no accionas)… entonces, ¿podríamos afirmar que es más inteligente ser positivo?

Obviamente, todo depende de cuál sea la definición de inteligencia que utilicemos. De acuerdo con la RAE, la inteligencia es la facultad o habilidad que tienen las personas para resolver problemas.

De nuevo: si una persona cree que podré resolverlo (creencia empoderante), tendrá más posibilidades de lograrlo porque lo intentará con más ahínco. Así que su inteligencia (capacidad para resolver un problema) se incrementa cuando es más positivo.

¡Eureka! Alfonsiete, amigo mío, eres un genio. Y eso que supuestamente te estabas equivocando en la respuesta. Y, sin saberlo ni pretenderlo, creaste un nuevo concepto muy interesante.

Todo lo que dijimos la semana pasada sobre cómo se generan las creencias limitantes sirve también para las creencias empoderantes. Recordemos, por un lado, que se nos graban en el inconsciente escuchando a los mayores cuando somos pequeños y, por otro, con algún evento traumático.

Pero en este caso en vez de un trauma, sería más bien por un momento especial y bonito, que nos llena.

Recuerdo que de pequeño pasaba buena parte de los veranos en el pueblo de mis abuelos maternos. Es una pequeña pedanía del Pirineo Aragonés, de tan sólo cuarenta casas. En las fiestas de agosto, momento de mayor densidad poblacional, éramos doscientas personas.

Siempre que llegaba la fiesta había orquesta por la tarde y por la noche. Normalmente un remolque de tractor servía de escenario para el grupo que viniera a tocar cada año. Y en algún momento hacían una pausa y yo, ni corto ni perezoso, me subía, cogía el micrófono y me ponía a contar chistes.

La ovación del público era similar al grado de vergüenza ajena de mis padres, especialmente cuando contaba algún chiste verde. Y yo me sentía el rey del mundo en aquellos momentos, viendo la cara de orgullo de mis abuelos.

Así que ahí aprendí que me gustaban los escenarios, que amaba hablar en público y captar la atención de los presentes. Y aunque de adolescente me convertí en un chico tímido, siempre me gustó un micrófono.

Parece una tontería, pero este hecho me sirvió para tener una gran autoestima cuando estoy frente a decenas o cientos de personas dando una conferencia o un entrenamiento de inteligencia emocional. Y es que “sé” que puedo hacerlo.

He ahí una creencia empoderante. ¿Tengo una habilidad especial para comunicar o simplemente creo que puedo hacerlo y entonces lo hago? ¡Qué más da! Ésa es la clave de la frase que supuestamente dijo Ford: tanto si crees que puedes como si crees que no puedes, estás en lo cierto.

Y como yo creo que sí puedo, entonces tomo acción, practico, persevero, confío… y obviamente puedo.

Terminaré con una reflexión simple y poderosa a partes iguales: pensar es gratis, pero tiene consecuencias. Ahora que ya sabes que puedes generarte creencias limitantes y creencias empoderantes, ¿qué eliges?

Si te ha venido a la cabeza algo así como: “es que las creencias muchas veces son inconscientes y, por tanto, no puedo elegir”, déjame que te diga que eso es una creencia limitante en si misma.

Hay métodos y técnicas para descubrir las creencias limitantes. Y un buen coach puede apoyarte a que las veas, si no eres capaz de hacerlo por ti mismo. Así que no hay excusas. ¿Qué tal si desenmascaras las creencias limitantes y las sustituyes por otras empoderantes?

¿Qué tal si incrementas tu Inteligencia Positiva?

Feliz semana,

Por Manu Ramírez

Director General ESINEC

9 comentarios en “Inteligencia Positiva”

  1. Muchas gracias Manu por este articulo tan chulo y creativo, que sensación tan bonita leer mi nombre y que te refieras a mí con el cariño que lo haces.
    Desde que te conozco soy mucho mas consciente de todos estos conceptos que comentas en el articulo y los trabajo para sentirme poderoso y que esta sensación me lleve a la conquista de ¿”mis limites”? , bueno, prefiero decir a la conquista de mi máxima expansión.
    Un abrazo enorme y de nuevo gracias de corazón por tantas enseñanzas y amor que me haces sentir.

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  2. Este artículo es ingenioso y a parte de la reflexión positiva, también aporta el que muchas veces a través del juego de palabras se cree un concepto, y este concreto de inteligencia positiva intenta ser mi práctica siempre y a partir de ahora lo incorporo en mi lenguaje.
    Gracias, muy interesante.

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  3. genial articulo yp practico la inteligencia positiva y trabajo sobre creencias limitontas que al final me ha encantado el termino,porque eso son creencias tontas que nos hacen enrredarnos la vida sin nesecitad,asi que me voy con la inteligencia positiva,gracias

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  4. Este artículo aporta y apoya a la corrección de nuestras creencias arraigadas en el subconsciente (y/o consiente) y que uno repite y repite ,ahora supongo que con alguna herramienta que facilite el buen hábito, se podrá hacer esa corrección incorrecta a correcta, muchas gracias por el desarrollo de éste concepto que nos lleva al entendimiento!

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